El entorno deportivo infantil y juvenil no solo tiene la responsabilidad de formar a los jóvenes como deportistas, sino también de proteger su bienestar general.

En situaciones de padres divorciados o separados, los clubes deportivos desempeñan un papel esencial para garantizar que los menores continúen disfrutando de los beneficios de la actividad deportiva y que se respeten los acuerdos legales establecidos por estas familias. En este contexto, es de gran ayuda establecer un protocolo de actuación que aborde cómo deben proceder los clubes deportivos ante estas situaciones delicadas.

Patria potestad y guarda y custodia

Es fundamental que tanto los padres como los clubes deportivos y entidades deportivas comprendan con profundidad dos conceptos clave en escenarios de padres divorciados, separados o con situaciones de nulidad matrimonial: la «patria potestad» y la «guarda y custodia».

 

  • Patria potestad: La patria potestad se refiere a la autoridad legal y la responsabilidad que los padres tienen sobre sus hijos. Esto implica la toma de decisiones importantes en la vida de los menores, como la educación, la salud y el bienestar general. En resumen, la patria potestad otorga a los padres el derecho y la responsabilidad de tomar decisiones que afectan a sus hijos en áreas significativas.
  • Guarda y custodia: Por otro lado, la guarda y custodia está relacionada con el lugar de residencia y la persona con quien vivirán los hijos después de una separación o un divorcio. Este aspecto define la residencia habitual de los menores y especifica quién será responsable del cuidado diario. La guarda y custodia puede ser compartida entre ambos progenitores, lo que significa que ambos comparten la responsabilidad de cuidar a los hijos en momentos determinados o puede ser atribuida a uno de los padres, en cuyo caso ese padre será el responsable del cuidado diario.

En el contexto de actividades deportivas en los clubes, como las que realizan los clubes deportivos con menores, es esencial que los centros educativos y los propios clubes tengan en cuenta tanto la patria potestad como la guarda y custodia. Esto implica mantener una comunicación clara y transparente con los padres o tutores legales, asegurándose de que todos los involucrados estén informados y de acuerdo con la participación de los menores en estas actividades.

Además, es necesario respetar cualquier decisión o acuerdo relacionado con la guarda y custodia para garantizar que los menores asistan a las actividades de acuerdo con las pautas legales establecidas por los padres y el sistema judicial. La comprensión y el respeto de estos conceptos son fundamentales para proporcionar un entorno seguro y adecuado a los menores involucrados en actividades deportivas.

¿Quién puede recoger al menor en la actividad deportiva?

La recogida de los menores en el club es un aspecto relevante en situaciones de padres separados o divorciados. En general, cuando existen acuerdos de custodia y visitas, la persona designada para recoger a los niños en el club debe cumplir con esta responsabilidad de manera puntual y respetando los términos acordados.

Es esencial que, en caso de separación o divorcio, exista una comunicación clara y eficiente entre los padres y el club deportivo. En la mayoría de los casos, el progenitor que tiene la custodia en ese momento será quien realice la recogida de los niños. Sin embargo, en situaciones excepcionales o acordadas previamente, este padre o madre puede delegar esta responsabilidad en otra persona, como un familiar cercano o un amigo.

Es importante destacar que, a menos que exista una resolución judicial expresa que lo prohíba, la persona designada para la recogida de los menores en la actividad deportiva puede delegar esta función en otra persona.

Derecho a la información: ¿A quién puedo facilitar información?

En los centros escolares, cuando los padres comparten la «patria potestad» (responsabilidad legal sobre sus hijos), tienen derecho a recibir la misma información relevante sobre la educación de sus hijos. Esto es válido incluso si solo uno de los padres tiene la custodia del niño. En este contexto, es fundamental que la escuela facilite una comunicación justa y transparente entre ambos padres, asegurando que ambos puedan estar involucrados en la vida educativa de los niños, incluso en situaciones de separación o divorcio.

En el caso de las actividades deportivas, la ley no exige explícitamente que el padre o la madre con custodia informe al otro progenitor de todos los detalles. Normalmente, la persona con custodia es la encargada de tomar decisiones relevantes relacionadas con estas actividades. Sin embargo, los padres tienen el deber de informarse sobre la situación de los hijos, incluso si uno no tiene la custodia. La falta de comunicación en estos casos se puede resolver a través de acuerdos específicos o decisiones judiciales que aseguren que ambos padres reciban la información necesaria para tomar decisiones informadas sobre la vida deportiva de sus hijos.

En caso de que el padre que no tiene la custodia se dirija a la entidad deportiva para solicitar información, la entidad deberá verificar primero la situación del padre con respecto al hijo. En cualquier caso, se informará a ambos padres sobre la solicitud de información, garantizando la transparencia y el respeto por los derechos de ambos progenitores.

Protocolos de actuación ante padres separados

En Wealia, la gestoría deportiva de referencia, estamos aquí para ofrecer nuestra experiencia en la gestión de entidades deportivas, con el objetivo de colaborar con su club en la elaboración de un plan de actuación específico para padres separados. Contamos con un profundo conocimiento en este ámbito y podemos trabajar estrechamente con su club para diseñar una estrategia que tenga en cuenta las necesidades y expectativas de los padres separados. Este plan garantizará que su club sea un espacio inclusivo y acogedor para todos los niños, independientemente de su situación familiar.